Detrás de la i: Los directores y los sujetos
Raphael Lyon y Andrés Ingoglia estaban en Buenos Aires en el 2001 –como también lo estaban los sujetos que más tarde protagonizarían la película- cuando se vieron atrapados en el remolino político que vino después del colapso económico de diciembre de ese mismo año. Durante el transcurso del siguiente año los cineastas fueron testigos de presidentes renunciantes a sus cargos, asesinatos y protestas permanentes. Al mismo tiempo se veia un crecimiento explosivo en variados movimientos sociales organizados horizontalmente (o no jerárquicos) que intentaban lograr un cambio desde afuera de la estructura del gobierno.
Usando una cámara de uso familiar Lyon grabo varias horas de material tanto en la calles como del colectivo de Indymedia. Mas tarde volvió a Nueva York para editar ese material. En el Indymedia de Nueva York, Lyon encontró una computadora con la que trabajar, acceso a un software para editar y un rincón en el que dormir. Trabajó varios meses para encontrarle un sentido a las imágenes, al mismo tiempo que participó de los esfuerzos del CMI de Nueva York por cubrir el brote de violencia que estaba ocurriendo en Medio Oriente en ese momento. Además ayudó a organizar acciones en contra del mismo.
Traducir del español porteño de Argentina al inglés, era un desafío. Y Lyon sabía que no jugaba de local. Y mientras tanto trataba de comprender los matices de la historia argentina. Rápidamente se dio cuanta que necesitaba un socio. “Necesitaba a alguien con experiencia en cine, y que compartiera las mismas ideas políticas que conducían al proyecto. Además, esa persona tenía que ser no sólo de Sudamérica o de Argentina, sino específicamente de Buenos Aires, un Porteño. ¡Y además esa persona tenía que estar en N.Y!
El destino, o la coincidencia, hizo que Ingoglia apareciera en la oficina de Indymedia al día siguiente. “Cuando la persona que necesitaba apareció 10 horas después de haber considerado la posibilidad de conseguir un socio, no supe que pensar” , comentó Lyon. “Todavía no se que pensar”.
Ingoglia, nacido y criado en Argentina, también había estado durante los levantamientos en Buenos Aires, aunque no se había cruzado con Lyon. Tomando las protestas masivas como una señal, Ingoglia decidió que era hora de conocer el mundo y se encaminó hacia Nueva Jersey, donde tiene familia. “Busqué en la Internet e hice una lista de 10 lugares en los que me gustaría trabajar o ayudar. Indymedia quedo primera en la lista. Fui a Nueva York, toque el timbre en la oficina de Indymedia y Raphael me abrió la puerta. Le dije ‘no tengo ni idea de lo que hacen acá pero me gustaría ayudar. Soy argentino y acabo de llegar a los EE.UU.’. Raphael contestó: ‘¿Argentina?, yo estoy haciendo una película sobre Argentina, te gustaría trabajar conmigo?’. Y le dije que sí”.
Hace ya cuatro años que Ingoglia sorprendió a Lyon con su sentido del tiempo y determinación. Desde aquel momento el dúo realizó el corto “El Ojo de la Tormenta”, basado en el material que Lyon había grabado en su primer viaje a Buenos Aires. Este film se exhibió en festivales a lo largo de los EEUU y Europa, incluyendo el festival de Rótterdam, y los festivales underground de Nueva York y Chicago. Este film fue traducido a media docena de idiomas.
Luego de una pequeña gira para recaudar fondos, Lyon e Ingoglia volvieron a Buenos Aires –esta vez con el equipo apropiado- para asimilarse durante varios meses al colectivo de Indymedia de Buenos Aires. Asistiendo a reuniones y cubriendo las acciones junto al colectivo, el dúo estableció lazos de amistad en medio de las crisis permanentes. “Trabajar junto al colectivo en Buenos Aires me rompió la cabeza”, dijo Ingoglia. “Dentro de un caos ordenado se escuchaban pacientemente unos a otros con un objetivo claro: acercarle las herramientas necesarias a las personas pobres y marginadas para que ellos mismos creen un espacio donde pudieran comunicar sus historias y sus luchas.”
Lyon e Ingoglia crearon “i” sin financiamiento corporativo o subvención alguna. El dúo estaba decidido, desde el principio, a probar que una película como esta podía ser realizada compartiendo recursos, tiempo, consejos útiles e intereses comunes en un esfuerzo colectivo. “Es un gran desafió hacer una película acerca de cosas que son invisibles”, dijo Lyon. “De eso se trata esta película: cosas que mayormente son invisibles. No creo que hubiéramos podido hacerla sino hubiéramos tenido los recursos y el coraje creativo que se desprende de todo trabajo comercialmente independiente.”
Actualmente Lyon e Ingoglia se están preparando para empezar, este otoño, un tour de presentación de “i”. Además están por lanzar una estrategia de distribución comunitaria experimental, que imita la forma en la que se produce información en la película. Contáctese con nosotros para arreglar una proyección o una visita de los directores a su ciudad.